La iglesia vivió este domingo una nueva jornada de la campaña especial “Pasando por la cruz”, reuniendo a una multitud que llegó con fe y expectativa para participar de este segundo encuentro.
La reunión comenzó con un tiempo de alabanza lleno de alegría y gratitud. Mientras los cánticos llenaban el templo, los asistentes pasaban por la cruz ubicada en la entrada de la iglesia, un acto simbólico que recuerda la victoria de Jesucristo sobre la muerte y sobre todo mal que pueda afectar la vida de una persona.
El ambiente estuvo marcado por reverencia, esperanza y profunda fe, mientras cada persona atravesaba ese momento creyendo en la intervención de Dios en su vida y en su familia.
Una enseñanza sobre la obra de Cristo
Luego del tiempo de alabanza, el pastor compartió la Palabra, enfocándose en la obra redentora de Jesucristo y en lo que su sacrificio significa para la vida del creyente.
La enseñanza resaltó que, por medio de la cruz, Cristo venció aquello que mantenía a la humanidad oprimida, trayendo libertad, perdón y una nueva oportunidad de vida. También se enfatizó la importancia de permanecer firmes, caminando conforme a los principios de Dios y apartándose de todo aquello que debilita la fe.
Asimismo, se destacó que una vida alineada con la voluntad de Dios produce estabilidad espiritual, crecimiento y bendición, como un árbol plantado junto a corrientes de agua que permanece firme aun en medio de las circunstancias.

Un mover de fe en medio de la congregación
Durante la reunión se vivieron momentos de profunda adoración y reflexión, donde muchos participaron activamente con un espíritu de búsqueda sincera.
La presencia de Dios se hizo evidente en medio de la iglesia, fortaleciendo los corazones y renovando la esperanza de quienes atravesaban situaciones difíciles.
Este segundo domingo de la campaña dejó en claro que la cruz continúa siendo un símbolo vivo de victoria y restauración para todos los que creen.
Testimonios de lo vivido


Este segundo domingo de la campaña dejó en evidencia que la cruz continúa siendo un símbolo vivo de victoria, restauración y esperanza para todos los que creen.
Con corazones fortalecidos y renovada fe, la congregación se retiró con la certeza de que Dios sigue obrando en cada vida y que aún hay más por venir en los próximos encuentros de esta campaña especial.
La invitación permanece abierta para todos aquellos que deseen acercarse, creer y experimentar el poder transformador de Dios.
