La congregación participó de una jornada marcada por la enseñanza de la Palabra y momentos de profunda reflexión espiritual, en una reunión donde el mensaje central estuvo enfocado en una verdad clara: Dios no llamó a Sus hijos a vivir esclavizados, sino en libertad y autoridad espiritual. Desde el inicio, la alabanza preparó el ambiente, generando una atmósfera de fe y expectativa entre los presentes.
Una palabra enfocada en la verdadera libertad
Durante la prédica, se compartió una enseñanza orientada a mostrar que la libertad que Dios ofrece va mucho más allá de lo emocional o circunstancial. El mensaje destacó que muchas personas viven limitadas por miedos, opresiones, pensamientos negativos o situaciones que terminan gobernando sus vidas, aun cuando fueron llamadas a experimentar una vida diferente. La enseñanza dejó en claro que Jesús vino para romper toda forma de esclavitud espiritual y conducir a las personas a una vida guiada por Dios.



Llamados a vivir como hijos y herederos
Uno de los puntos centrales fue la identidad espiritual de quienes creen. Se enfatizó que Dios no ve a Sus hijos como personas derrotadas o sin dirección, sino como herederos de Sus promesas, llamados a vivir con propósito, autoridad y confianza. El mensaje también resaltó que vivir en libertad implica tomar decisiones firmes y no volver atrás hacia aquello que limita o destruye.
Una vida gobernada por Dios
Durante la enseñanza, se explicó que la verdadera libertad no significa vivir sin dirección, sino permitir que Dios gobierne cada área de la vida. La Palabra llevó a reflexionar sobre la importancia de permanecer firmes espiritualmente y aprender a caminar conforme a los principios de Dios.

Un tiempo de ministración y fe
Al finalizar la prédica, se vivió un momento de oración donde muchas personas respondieron con fe, buscando libertad, dirección y fortalecimiento espiritual. La congregación participó activamente en un ambiente de entrega y expectativa, en una reunión marcada por la búsqueda de una vida transformada.



Una enseñanza que dejó una marca
La jornada concluyó con una convicción clara:
quienes han sido llamados por Dios no fueron creados para vivir esclavos, sino libres para avanzar y cumplir propósito. Más allá de una reunión, el mensaje fue una invitación a reconocer la libertad espiritual y la autoridad que Dios otorga a quienes permanecen en Él.
Testimonios de lo vivido






