Este domingo por la mañana se vivió una reunión intensa y profundamente conmovedora durante el tercer encuentro de la campaña “Pasando por la Cruz”, donde una multitud se congregó con fe y expectativa para participar de un tiempo de renovación espiritual.



La palabra fue ministrada por el Pastor León Costa, quien condujo a la iglesia a una reflexión profunda sobre la voluntad de Dios y la restauración del alma humana.
Desde el inicio, la alabanza generó un ambiente de entrega y sensibilidad espiritual. Muchos adoraban con manos en alto, mientras otros permanecían en silencio, como buscando descanso en medio de las cargas personales.



El modelo perfecto: vivir conforme a la voluntad del Padre
Tras la oración inicial, el Pastor León compartió una enseñanza centrada en Jesús como ejemplo supremo de una vida guiada por Dios. Se destacó que Él no actuaba por impulsos propios, sino en completa dependencia del Padre. El mensaje subrayó que gran parte del agotamiento emocional que vive la sociedad actual proviene de intentar resolver todo sin dirección espiritual, acumulando preocupaciones, presiones y responsabilidades sin encontrar descanso verdadero.
Vivir alineado con la voluntad de Dios, se explicó, no limita a la persona, sino que le otorga propósito, estabilidad y paz.

Ministrar el alma en tiempos de angustia
Uno de los momentos más impactantes de la prédica fue la enseñanza sobre el alma. El pastor explicó que el alma puede abatirse, entristecerse o desgastarse, y que necesita ser ministrada de manera intencional.
Tomando como ejemplo al rey David, se mostró cómo él hablaba a su propia alma en medio de sus crisis. En lugar de rendirse a la desesperación, la confrontaba con fe, preguntándole por qué estaba abatida y obligándola a confiar en Dios y a alabarlo.
Este enfoque reveló que la fe no siempre surge espontáneamente, sino que muchas veces es una decisión consciente frente a la adversidad.
No olvidar los beneficios de Dios
Otro punto central fue la exhortación a no olvidar lo que Dios ha hecho. Se recordó el llamado de David a bendecir al Señor con todo su ser y a no olvidar ninguno de sus beneficios.
Entre esos beneficios se destacó el perdón, la sanidad y la restauración. El mensaje enfatizó que Dios no solo perdona errores, sino que también sana todas las dolencias y levanta al que está debilitado.
Se subrayó además que Jesús es el único capaz de rejuvenecer el alma, devolviendo fuerzas, esperanza y alegría incluso a quienes sienten que ya no pueden continuar.


Milagros y liberación durante la oración
Al finalizar la enseñanza, el Pastor León oró por los presentes y se vivió un momento de profunda ministración. La atmósfera se tornó solemne y cargada de fe, mientras la congregación se entregaba a la oración.
Durante ese tiempo, numerosas personas manifestaron haber recibido alivio inmediato de dolores físicos, paz interior y liberación de cargas emocionales que llevaban por años. Otros experimentaron una sensación de descanso y tranquilidad difícil de explicar con palabras.
El ambiente fue de lágrimas, gratitud y asombro ante lo que muchos interpretaron como una intervención directa de Dios.
Testimonios de lo ocurrido



Una transformación que comienza por dentro
La reunión concluyó con una iglesia visiblemente fortalecida y con una convicción renovada: la restauración verdadera empieza en el alma.
Este tercer domingo de la campaña dejó una enseñanza clara y poderosa: cuando una persona decide alinear su vida con la voluntad de Dios, recordar Sus beneficios y permitir que Él ministre su interior, el cansancio comienza a desaparecer y surge una nueva fuerza para vivir.
El encuentro dejó abierta la invitación para seguir participando de la campaña “Pasando por la Cruz”, un tiempo especial en el que muchos continúan buscando respuestas, sanidad y un nuevo comienzo.
