Santa Cena del Padre Nuestro reúne a la iglesia en una jornada de comunión y renovación espiritual.
Buenos Aires – La Iglesia Internacional de la Gracia de Dios realizó este domingo la reunión especial denominada Santa Cena del Padre Nuestro, un encuentro marcado por la alabanza, la enseñanza de la Palabra, la oración y la renovación del pacto espiritual. La jornada convocó a la congregación en un ambiente de fe y reverencia, con el propósito de fortalecer la vida espiritual personal y familiar.

Alabanza y preparación espiritual
La reunión comenzó con un tiempo de alabanza, en el que los presentes se unieron en adoración, preparando el corazón para recibir la Palabra de Dios y participar de los momentos centrales del encuentro.
Enseñanza basada en los principios del Reino
Durante la prédica, titulada “Viviendo la Justicia del Reino”, se compartió un mensaje enfocado en la importancia de vivir conforme a los principios del Reino de Dios, aplicando Su justicia en la vida diaria y en cada ámbito del creyente. La enseñanza invitó a una reflexión personal y a un compromiso renovado con una fe práctica y coherente.

Oración y testimonios de fe
Luego del mensaje, se desarrolló un tiempo de oración, donde la congregación presentó sus necesidades delante de Dios. Durante este momento, se compartieron numerosos testimonios, dando cuenta de respuestas, cambios y bendiciones que fortalecieron la fe de los presentes.



Renovación del pacto con la Santa Cena del Padre Nuestro
Uno de los momentos más significativos de la reunión fue la Santa Cena del Padre Nuestro, instancia en la que la iglesia participó de la renovación del pacto espiritual, recordando la obra de Dios y reafirmando su compromiso de fe.

Consagración familiar con el Pan del Padre Nuestro
Al finalizar el encuentro, se realizó la entrega del Pan del Padre Nuestro, acompañado por la oración del Padre Nuestro, con el propósito de que cada familia pudiera consagrar su hogar y fortalecer su vida espiritual. La reunión Santa Cena del Padre Nuestro se vivió como una jornada de comunión, reflexión y renovación, reafirmando el llamado a vivir cada día conforme a la justicia del Reino de Dios.

